martes, 17 de diciembre de 2013

Cuentagotas de violencia

Cuando Gimena llegó a la oficina de Mia tenía un morado que cubría hasta la mandíbula uno de sus ojos, el derecho, completamente cerrado por la inflamación del golpe, su bolso a gritos delataba que la yerba que llevaba no era de consumo propio y que a falta de identificación contenía una foto de cuando los años fueron algo mejor que el actual ,detrás escrito con lápiz su número de identidad también había un labial rojo un pañuelo de hombre con tonalidades marrones impresiones de sangre seca que por el simple ver había brotado de su boca, sus pantalones rasgados en las rodillas daban cuentas que la violencia había entrado a su vida y sin saber porqué las huellas eran, hasta ese momento,por su culpa por no haber entendido un chiste.
Mia,si bien tenía más que vista la violencia de género, sin moverse de la silla invitó a sentarse a una víctima más, 
-Ésta es una oficina de familia, no hacemos denuncias, solo orientamos a quien lo solicita.
Gimena en sus manos cargaba como plomo un informe médico del hospital y una solicitud de denuncia, no entendía qué hacía frente a esta mujer, hasta que se dejó llevar por las circunstancias, al menos allí estaría a salvo de las manos del amor de su vida, las mismas manos que habían decorado su vida con rojo sangre.
-Si me permite señorita, debo decirle que por arte de magia no seré capaz de hacerle sentir mejor, en todo caso dedicaré toda mi incomprensión de esto a que usted comprenda desde un lugar desconocido, dónde se ha metido.
Si me regala su tiempo juntas podremos salir del círculo de la violencia, a veces es necesario darnos un espacio para aprender, ya que sino sabemos algunos "porqué" nos limitamos a aceptar los "todos", si está de acuerdo podemos comenzar ahora mismo, pero recuerde,  tiene que ser usted quien quiere bajarse de esta montaña rusa.
En seis meses se respondieron tres porqué, quedaban aún cinco de los ocho que Gimena quería saber, solo tres le bastaron para decidir hacer la denuncia y adjunta a ella un expreso pedido de terapia para su amor, que a estas alturas no lo era tanto.
La violencia, le decía Mia, no es cuestión solo de denuncia, prevención y acción, tiene que ver más con que cada persona sepa cómo funciona el circulo y a partir de allí tenemos la libertad de decidir qué hacer, pero siempre con el conocimiento de lo que es aceptable y lo que no, en cualquier tipo de relación.

Archivo del blog

AMISTADES

AMISTADES

Compartir

Compartir

Un mundo de posibilidades

Un mundo de posibilidades