jueves, 21 de noviembre de 2013

Tú...

Tú, que me llenaste de ilusiones, que me hiciste sentir que los segundos eran eternos.
Tú que en medio de la soledad llegaste con la compañía de un café,manta y sofá.
Tú que me regalaste amaneceres cargados de  retrasadas y minúsculas gotas de rocío.
Tú que en algún atardecer lejos de casa me mostró la puerta por la que llegar a oscuras a la vida de alguien.
Tú que te pierdes en mi mente, como si mi sistema nervioso fuera una feria y me regresas al presente de un empujón.
Tú que no paras, desapareces, me apuras... 
Tú a quien nadie puede tener  más de lo que decides, que nos haces sentir como marionetas y cuando nos sueltas la mano quedamos desnudos con el libre albedrío de ser, pero estamos tan unidos a ti que preferimos tus reglas a soportar la responsabilidad de disponer aquello tan efímero que le llamamos tiempo.
Tú que en tus formatos analógicos o digital no te pierdes ni una de las nuestras horas, que te ríes de los que no paramos de mirarte, que te enfurece aquellos que te obvian, tú que arbitras el funcionar quiero que sepas que la determinación de si eres o no importante es una cuestión de elección.

Archivo del blog

AMISTADES

AMISTADES

Compartir

Compartir

Un mundo de posibilidades

Un mundo de posibilidades